09 junio 2008

El Poder De La Mente



Admiro la tenacidad humana; esa terquedad que nos lleva a conseguir lo imposible y a desbaratar cualquier supuesto aparentemente lógico e irrefutable.
Un ejemplo son los records de las olimpiadas: aunque parezca imposible, terminan por batirse tarde o temprano.
Una carrera en menos tiempo, un salto de pértiga un poco más alto, un lanzamiento unos centímetros más lejos...
No hay límites.
Es la fuerza "del querer", o como decían nuestros abuelos "querer es poder".
Quizás, lo que verdaderamente admiro más, son las personas que no sólo superan una deficiencia o una debilidad sino que consiguen convertirla en su punto más fuerte.
O quien aún es capaz de asumir con humor las difíciles situaciones en las que la vida nos coloca a veces.
Así que lo del hombre al que Le daban ocho meses de vida pero él apostó que viviría más y ganó ha llamado mi atención.
Y me hace reflexionar, aunque la noticia esconde tintes dramáticos y cómicos, sobre la cantidad de héroes anónimos y tenaces que pasan por nuestro lado y luchan día a día contra grandes adversidades sin dejarse decaer.
Y, por supuesto, a título personal, me doy cuenta que si ellos pueden, yo también puedo con las miles de tonterías de las que nos quejamos diariamente, porque, en efecto, son tonterías.

13 comentarios:

La Gata Coqueta dijo...

Es un buen tema; muy significativo, he visto el vídeo y no tiene desperdicio, hasta tiene cara de felicidad, ello es una buena reseña para aquellas personas que se quejan por nada...

"Hay una ilusión" luego sobrevive... Esa es la meta más importante que siempre hay que tener presente, de nada sirve no tener enfermedades si no hay ilusión, por ideal que sea, no importa.

Hasta la próxima entrega:)

lanobil, dijo...

No siempre tenemos claras las prioridades, ni son las mismas para todo el mundo: Un pobre feliz, un multimillonario que se suicida, la mente es así de caprichosa e influenciable.
Un saludo

Belén dijo...

buf querida, si que consiguen algo y son ejemplos, si...

y bueno además!

vuelve por mi blog cuando quieras, yo pasearé por aquí...

besicos

Perséfone dijo...

Hace unos días publiqué una entrada similar sobre aquel hombre que veía cómo su cuerpo se iba quedando inerte y aún así consiguió pintar con sus ojos.

Es algo que siempre admiraré, pues yo no sé si tendría la fuerza de voluntad necesaria para enfrentarme a algo así.

Ni que decir tiene que comparto tus impresiones sobre el tema.

Estas cosas le hacen a una sentirse agoista a la par que afortunada.

Un abrazo.

Lau dijo...

te doy toda la razón!

KLAU dijo...

BIEN: ES UN POCO DEL "BENDITO HUMOR NEGRO" ESO DE VER YA QUE NADA MAS PUEDE PASARTE Y SIN EMBARGO SIN CONVERTIRTE COMO DIRIA UN AMIGO EN UN "GAFE" HACER UN BUEN CHISTE SOBRE LO "MALO" QUE SUCEDE....... Y PODRIA SER PEOR !!!!!!!!!!! JEJEJEJJJEJEJEJE


BESOS
MILES
KLAU ♥

Laura dijo...

Lo importante es creer, es darnos el valor que nosotros esperamos que otros nos den, lo importante está en luchar nosotros por vencer lo que a diario nos llega, así es la lucha de esos muchos que tienen que superar adversidades más grandes que un simple problema.

Un abrazo

alejandra_writer dijo...

Es cierto, a veces somos solo quejas...
Deberiamos apegarnos al "querer es poder"

:D

María dijo...

Por supuesto, todos podemos conseguir lo que nos propongamos, tan sólo es cuestión de forjárnoslo en nuestras mentes, de pensar siempre positivamente y decir, yo puedo, yo lo voy a conseguir, y no pensar todo lo contrario que nos hace bloquearnos.

Un placer leerte.

Un beso.

Dédalus dijo...

Y es bien real lo que dices. Los auténticos juegos olímpicos se viven tras las esquinas, y los protagonizan quienes, teniéndolo todo en contra, se enfrentan cada día al duro reto de vivir.

Besos MJ.

Shanty dijo...

Buena reflexión que comparto. Siempre trato de pensar que la fuerza de voluntad, mueve montañas.
Saludos,
Shanty

Mary dijo...

ME ENCANTO TU BLOG

Y TAMBIEN TUS ESCRITOS

VOLVERE¡

buscando mi lugar dijo...

Cada día a cada momento, nos ponen y nos ponemos barreras para hacer mucho más de lo que podemos. Supongo que si luchamos contra eso podremos llegar más lejos de lo que nunca habiamos pensado.