03 marzo 2008

La Llegada De Colón


Pues, que queréis que os diga, no estoy tan escandalizada. Teniendo en cuenta que muchos norteamericanos nos sitúan en África, no me asombro.
Es más, recuerdo que una compañera de la Uni, contó una vez su experiencia de estudiante extranjera en EEUU.
No puedo precisar exactamente la parte del país dónde fue a recaer, pero la cuestión fue que le preguntaban por qué siendo española no iba con un vestido de volantes y lunares. Convencidos de que la gente en España andábamos todos con el traje típico andaluz y a caballo todos los días del año.
Claro que ella contraatacó irónicamente y manifestó su sorpresa de no encontrar Estados Unidos como ella esperaba: todos vestidos de vaqueros, a caballo y guiando vacas.
Así que si una cuarta parte abundante de jóvenes norteamericanos creen fehacientemente que Colón llegó en 1750 a América, me doy por contenta: por lo menos saben que llegó, que ya es algo.
De todas formas, no considero que sea culpa de esos jóvenes el navegar en las aguas de la "inculticia"; pienso más bien, que cómo pasa aquí , es un problema del sistema educativo.
De quienes lo diseñan y lo imponen, no de los profesores, que hacen lo que pueden.
¿Será cuestión la incultura también de globalización?
¿Por qué conocen bien lo que sucedió en Pearl Harbor? (bueno, rectifico, lo que dicen que sucedió con lo de Pearl Harbor, que aquí cada uno cuenta el baile según le fue).
Porque sufren un verdadero bombardeo informativo para que no olviden lo que les interesa.
Por si sirve de consuelo, decir que 1.200 jóvenes me parecen demasiado pocos para hacer una encuesta veraz.

6 comentarios:

Sombras Chinescas dijo...

Si te parece parcial y sesgada la historia que estudian los americanos, agárrate para ver la que se enseña en las eikastolas (aunque las otras autonomías “históricas” tampoco le van muy a la zaga).

Es lo que suele suceder cuando, en vez de aupar la cabeza y dedicarse a investigar qué hay de bueno por ahí, uno se dedica a mirarse el ombligo.

Saludos.

el nombre... dijo...

Lo peor de la desinformación o "información deformada", es que, la mayoría de nosotros nos deglutimos sin procesar la mucha o poca información que recibimos (sea de la "docencia", o de los medios de comunicación). Nadie se plantea que en general, estos son aparatos ideológicos del Estado (para tomar el concepto de Althusser) que entra a funcionar para que todos estemos "prolijamente informados", y no pongamos en cuestión las cosas. La comodidad reina. Y, como dice "sombras chinescas" el mirarse el ombligo, también!

Natalia Menéndez dijo...

A mi más de un alumno asturiano me ha dicho que fue Napoleón el que descubrió América, así que no me sorprende

Juan Antonio, el.profe dijo...

El problema del sistema educativo es muy profundo. Por supuesto, incluso en el mejor de ellos habrá siempre gente que no se deje. En el nuestro (los estudios serios lo confirman) estamos por debajo de la media. Si hacemos una encuesta entre escolares españoles de geografía, literatura o historia nos quedaríamos asustados. Las comunidades autónomas hacen de su capa un sayo y ninguno de los dos grandes partidos hace nada, por miedo a perder votos. Y así nos va. Afortunadamente, buenos estudiantes los hay siempre, y esos nos salvan de la desesperación.

Fátima Fernández Méndez dijo...

Anécdota: Hace un mes, cuando una chica de unos 14 años enseñaba su carpeta forrada con fotografías de cantantes, actores...etc a un grupo de niños/as de seis años. Entre sus papeles había un mapa de España con algunos nombres de provincias en él. Una niña del grupo le preguntó:
-¿Dónde está Asturias?
(hay que decir que yo vivo en Asturias y esto ocurría en Asturias).
La muchacha empezó a buscar y a buscar entre los nombres, con la mala suerte para ella que Asturias no lo tenía escrito.
¿Cuál fue su respuesta?
- Creo que está por aquí. ( señalando andalucía) Es que no lo tengo escrito...
¡Esta anécdota es verídica!

Dédalus dijo...

Aprender, el sólo hecho de aprender, en sí, tendría que ser algo que motivara a cualquier persona que busca situarse en el mundo. Ese es el problema fundamental, para mí: la motivación. Y entrar a analizar las causas de que ésta falle, nos llevaría a escribir un libro, ¿no te parece?

Besos, MJ.