11 diciembre 2007

Los Quiero Limpitos

Conversación mantenida en un lugar público (concretamente una cafetería muy frecuentada) dos treintañeras un domingo por la tarde.

- Necesito un cadáver que no huela- afirmé preocupada.
- Mételo en ácido sulfúrico- me sugirió enseguida.
- Sí, pero eso ¿es fácil de conseguir? ¿de dónde lo saco?-pregunté inquisitiva.
- Algo se nos ocurrirá. Puedes obtenerlo de... (menciona una fábrica cercana).
- Y ¿tardará mucho en convertirse en esqueleto?... y sobre todo ¿me quedará blanquito? Eso me interesa mucho.....
- Lo de blanquito no sé, pero renueva el ácido sulfúrico, no escatimes, cámbialo un par de veces que pierde fuerza - me dijo con acento profesional - además - añadió muy práctica - puede ir perfecto por el desagüe añadiéndole agua en cantidad; no pasa nada.
- Estupendo - dije con la mirada iluminada.
Después de un rato, noto con extrañeza alrededor nuestro un silencio alarmante. Habíamos quedado completamente solas en la cafetería.
Claro. Ella no llevaba colgado su cartel de química y yo el de escritora.

4 comentarios:

Churra dijo...

Bueno,eso pasa muchas veces no?.oir una conversación , retazos sueltos y nosotos construir una historia.
Un placer pasar por aqui.
Un beso

Gwynette dijo...

Tu dirás !!!...es lo que pasa cuando no llevamos un cartel encima, todo son malas interpretaciones.
Los camareros se comportaron ? :-)

Besitos

Dédalus dijo...

Esos intercambios de información, como el que tú nos relatas, son justamente los que nutren a una escritora-escuchadora como tú, a la hora de comenzar a pergeñar una novela. Digo yo, que digo poco...

Un beso, María José.

Viuda de Tantamount dijo...

La policia secreta se caracteriza justo por eso, por no llevar colgado el cartelito...

Cuida, que aparecen en ese café uy duermes fuera de casa¡¡

B x C